miércoles, abril 06, 2011

El tren

No recuerdo mucho; mea culpa por escribir esto más de 12 horas después de haber soñado. En fin... En el sueño viajaba con mi padrastro y los dos estábamos al borde de mi cama, con su colcha y todo, pero no era blanda, sino dura como el concreto y un giro posicionó ese escenario en una especie de andén del tren. La locomotora se acercaba (muy antigua, al estilo del siglo XIX) y mi madre aparecía a la lejanía, dando unos brincos asombrosos. No me la pensé mucho en dar un paso hacia atrás y caía sobre las vías del tren, que para entonces más bien se parecían a las de un metro. La distancia entre las vías y la gente era de unos dos metros, una especie de foso y mi madre, en lugar de ayudarme a salir, tiraba a mi padrastro conmigo mientras el tren se acercaba como nunca hacia nosotros.
De esos sueños que se sienten al despertar, no durmiendo.