Así que, la noche trajo tres sueños.
1.- Estaba en una especie de colina. Soplaba un aire fresquísimo a margaritas [A] las cuales veía crecer de la nada por todos lados. Era parecido a uno de esos comerciales que anuncian suavizante de telas, excepto que había algo raro en el ambiente. Me tendía a buscar entre el césped y encontraba que todo aquello era sintético. El césped cubría en su totalidad, al igual que las flores, un enorme tablero de ajedrez. Apenas distinguía la separación entre un espacio blanco con negro cuando caía. Al parecer alguien había tirado de aquella manta que lo cubría todo y quedaba al aire lo que se encontraba debajo. Lo único que veía eran pequeños hoyos del tamaño de mi puño esparcidos por todo el tablero y una enorme pieza que se acercaba [B] bamboleándose por el espacio. Comenzaba a gatear por el terreno mientras sentía que la pieza se me venía encima. Cuando estaba a punto de aplastarme, llegaba al borde del tablero y como especie de cementerio macabro, las demás piezas yacían tiradas y cubiertas de herrumbre con sangre. El aroma, aunque fuera un sueño, me hizo sentir una oleada de náuseas con dolor de cabeza que me despertó. [C]
2.- Estaba en mi cuarto con la cama a 90 grados de cómo es realmente. Estaba encendida una pequeña lámpara que apenas iluminaba la habitación y leía un libro que no recuerdo. No hacía frío pero estaba tapada con una pequeña cobija que me cubría los pies. Alguien estaba a mi lado pero no sé quién era. Llegaba mi mamá y me decía que habían llegado visitas, al parecer algunos parientes lejanos que sólo iban a estar un rato y luego irse. Con ella venían un niño y una niña, ambos como de 5-7 años. Los dos rubios con unos ojos verdosos que vestían, ella un vestido rojo, con chaleco blanco y medias blancas con zapatitos negros de charol; él traía pantalón y camisa de color azul y una especie de trapo amarrado al brazo. Se sentaban en mi cama y cuando les hablaba no me respondían. La persona que estaba enseguida me dijo que el niño hablaba inglés y la niña alemán. Como quería seguir leyendo, les di a ambos unos libros de colorear y crayolas [D] para que se entretuvieran. Apenas estaba leyendo cuando la niña me habló y me dijo una palabra “oyotempnek” que no reconocí al inicio, pero que ella escribió. Luego la señalo en el libro y como única medida, le dije “Búscala en el diccionario”. [E] Le di uno enorme que ella abrió y al instante el cuarto se llenó de un viento frío que circulaba por todos lados levantando el cabello. Encontró la palabra en un índice y luego procedió a buscarla [F] dando al final con un mapa que señalaba la palabra como un sitio que estaba en la parte este de Europa, muy cerca de Mongolia. Me asomaba a mirar pero entonces me daba cuenta que mi cama se suspendía al borde de un acantilado que daba al mar y sobre el cual unas olas negras y espesas se estrellaban con bravura. [G]
3.- Un sueño de dos partes. En una, conocía al que se suponía era el vocalista de Rammstein, pero me encontraba con Bushido. Lo miraba hacía arriba indignada de que fuera más alto que yo. Él me decía una especie de secreto o adivinanza que no entendí al principio pero que al despertar me dio una idea rarísima. [H] En la otra, ganaba un concurso y tenía la oportunidad de sacarme la duda de encima, pero corría por un pasillo repleto de letreros de “Se busca este mago” como en HP sólo que con la foto de Bushido.
A: Las margaritas son mi segunda flor favorita. Lo curioso es que siempre las relaciono con el primer amor. Los niños cuando aprenden a dibujar en el kindergarten siempre las hacen por lo que siempre se me viene a la mente la idea de un puño de margaritas unidas a un listón rojo.
B: Era una pieza que en la parte superior contaba con una cruz. La basa era redonda, pero estaba asentada sobre un cuadrado que hacía sus saltos atronadores. Como no sé de ajedrez nada, no me intriga mucho que figura sea la que me perseguía.
C: Odio el aroma del herrumbre porque me recuerda a la sangre. En el sueño eran dos aromas muy distintos pero fuertes. Del tipo que produce dolor de cabeza, que aunque fuera un sueño, me desperté con una sensación amarga en el paladar.
D: Otra idea de niñez. Me gusta mucho colorear con crayolas, pero no tengo en casa de esas desde hace años.
E: Mi papá siempre era conocido porque cuando le preguntaban el sig. De una palabra, mandaba directo al diccionario. De grande, a veces yo hago lo mismo.
F: A como entendí, buscabas la palabra por orden alfabético y luego ibas al número de la página a buscarla. Como el atlas de un mapa, lo que en su momento me pareció ilógico para un diccionario pero no dije nada.
G: Me recuerda al mar de C. fui de vacaciones ahí hace bastantes años, pero aún sigo teniendo pesadillas al respecto. El agua era tan negra que cuando dormía –lo único que hice en el viaje- soñaba que caminaba por las piedras que ocupaban el lugar de la arena por la orilla y me encontraba cadáveres de dinosaurios.
H: La idea era que Tom era Bill y viceversa. Que desde niños habían cambiado papeles. La idea en su momento me pareció extraña, más que nada viniendo de alguien que en primer término me recordó lo extraño de no estar en casa. Luego lo olvidé porque me hablaba de detalles como: “Imagina; el que se ha tatuado es Tom, el que se dejó crecer el cabello en rastas es Bill. Entones…” seguía hablando. Lo único que podía pensar era ¿Entonces quién será el uke si tomamos en cuenta el cambio de papeles?
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