Una cosa: Yo volando en una especie de Transformer por encima de un castillo.
Pf, jamás he visto la película, no creo hacerlo, ¿qué diablos pasa conmigo?
lunes, noviembre 23, 2009
domingo, octubre 25, 2009
+2
Dos sueños de ayer.
El primero fue que encontré de una manera asquerosa que un tío engañaba a mi tía con mi maestra de idiomas. La escena de tornaba terrorífica cuando decidía ignorarlo y me iba a bañar en un baño que estaba en el tercer piso. Era de menos de un metro la zona de la ducha, por lo que pensaba en lo complicado que sería estar de cuclillas; temía que la regadera me diera en la cabeza por mucho que me inclinara. Me estaba desvistiendo cuando por la ventana apareció el rostro de mi maestra y lucía espantosa, como si fuera una mezcla entre banshee y fantasma. Salí corriendo de la casa dispuesta a ir a la mía, pero luego de pronto estaba corriendo en reversa de vuelta a la casa de mi tía. Aunque en vida real hay distintos caminos, yo estaba necia de pasar por enfrente de la casa en mi carrera a otro sitio. Estaba convencida de que tenía que pedir ayuda. Corría como loca por la calle sintiendo como las piernas no me ofrecían apoyo sobre la superficie arenosa, cuando me di cuenta que la maestra y un perro suyo de tamaño monstruo, me perseguían. Cuando doblé en la esquina me topé con R. al que me aferré aterrada. Enseguida de nosotros había un cementerio de mamuts o elefantes, porque cuando la maestra nos alcanzó, se hizo la tonta de que me quería atacar y el perro que iba con ella, desenterraba un enorme hueso aún con sangre y pelo. Llegó alguien más y luego desperté.
El segundo ya no lo recuerdo tan bien. Sólo el detalle de que estaba lloviendo horrores porque venía una tormenta gigante que tenía a la ciudad inundada, más o menos a un nivel de medio metro. Los únicos vehículos que funcionaban eran los camiones de transporte público y era una pesadilla porque iban conducidos por zombies que manejaban del asco. Corría por una de las calles con un compañero de clase con el que casi no hablo y los dos platicabamos que cuando llegaramos a casa, nos íbamos a ir a dormir.
Tsk, no más películas apocalípticas o de terror para mí antes de irme a dormir...
El primero fue que encontré de una manera asquerosa que un tío engañaba a mi tía con mi maestra de idiomas. La escena de tornaba terrorífica cuando decidía ignorarlo y me iba a bañar en un baño que estaba en el tercer piso. Era de menos de un metro la zona de la ducha, por lo que pensaba en lo complicado que sería estar de cuclillas; temía que la regadera me diera en la cabeza por mucho que me inclinara. Me estaba desvistiendo cuando por la ventana apareció el rostro de mi maestra y lucía espantosa, como si fuera una mezcla entre banshee y fantasma. Salí corriendo de la casa dispuesta a ir a la mía, pero luego de pronto estaba corriendo en reversa de vuelta a la casa de mi tía. Aunque en vida real hay distintos caminos, yo estaba necia de pasar por enfrente de la casa en mi carrera a otro sitio. Estaba convencida de que tenía que pedir ayuda. Corría como loca por la calle sintiendo como las piernas no me ofrecían apoyo sobre la superficie arenosa, cuando me di cuenta que la maestra y un perro suyo de tamaño monstruo, me perseguían. Cuando doblé en la esquina me topé con R. al que me aferré aterrada. Enseguida de nosotros había un cementerio de mamuts o elefantes, porque cuando la maestra nos alcanzó, se hizo la tonta de que me quería atacar y el perro que iba con ella, desenterraba un enorme hueso aún con sangre y pelo. Llegó alguien más y luego desperté.
El segundo ya no lo recuerdo tan bien. Sólo el detalle de que estaba lloviendo horrores porque venía una tormenta gigante que tenía a la ciudad inundada, más o menos a un nivel de medio metro. Los únicos vehículos que funcionaban eran los camiones de transporte público y era una pesadilla porque iban conducidos por zombies que manejaban del asco. Corría por una de las calles con un compañero de clase con el que casi no hablo y los dos platicabamos que cuando llegaramos a casa, nos íbamos a ir a dormir.
Tsk, no más películas apocalípticas o de terror para mí antes de irme a dormir...
jueves, agosto 06, 2009
Burejos
Y por tres días seguidos... Me soñé perforando orejas. Ni idea el porqué, pero por orden, fueron mi mamá, luego mi primo y al final Bu. Aretes de oro, finos y con una pequeña piedra. [1]
1.- Hace años que llevo un arete justo así en el cartílago, oreja derecha, pero también hace años que deseo uno más pequeño, pese a que el que llevo es di-mi-nu-to. El que soñé que colocaba era perfecto.
2.- El resto del sueño recuerdo que era interesante, al menos el primero, pero no recuerdo qué era. Mierda.
1.- Hace años que llevo un arete justo así en el cartílago, oreja derecha, pero también hace años que deseo uno más pequeño, pese a que el que llevo es di-mi-nu-to. El que soñé que colocaba era perfecto.
2.- El resto del sueño recuerdo que era interesante, al menos el primero, pero no recuerdo qué era. Mierda.
viernes, mayo 22, 2009
Un-dos-tres-plié
Me soñé en clases de Ballet. Calentones, mallitas rosas y tutú fruncido de atrás. Un enorme espejo; íbamos a bailar El Cantar de los Nibelungos o no sé, peleaba con E. por ello. Yo terca que una cosa es el libro épico y otra la tetralogía de Wagner. Yo terca, el terco. De fondo, Spring nicht versión orquesta. [1]
1.- Revisé el reproductor. Jamás la escuché en los audífonos antes de dormir. Ugh, no sé...
Nota aparte: ¿Ballet? ¿Yo? ¿En serio? Ni de coña. Graxie.
1.- Revisé el reproductor. Jamás la escuché en los audífonos antes de dormir. Ugh, no sé...
Nota aparte: ¿Ballet? ¿Yo? ¿En serio? Ni de coña. Graxie.
jueves, marzo 05, 2009
Unendlichkeit
die Unendlichkeit=La eternidad.
... De dolor... Recuerdo Schmer, -en, no el artículo x_x Joder, vaya pesadilla angustiosa tuve.
Resulta que traía puesto un traje impermeable de un terrible color rosa con amarillo, colores que por decencia no uso juntos o mejor dicho, No uso. Total que estaba mojada de pies a cabeza y aunque no llovía, desde la cabeza me brotaba agua. Estaba en la sala de mi casa viendo como mi madre cocinaba y era temprano [1] para que estuviera fuera del trabajo. Nos sentabamos a la mesa ella, yo y mi padrastro para comer. Apenas me inclinaba sobre el plato y el agua caía en la sopa y la diluía. Mi madre me aconsejaba quitarme el impermeable y para ello fui al baño. Joder, cuando me alcé la manga vi una venda y bajo de ella un enorme tatuaje en el antebrazo izquierdo. Con el mismo tipo de fuente que el de Bill, pero el mío decía Unendlichkeit [2] y lucía nuevo. Luego oía que mi madre azotaba la puerta y me escondía detrás de la taza del baño, que misteriosamente era parecida a la cámara de los secretos de Harry Potter. Ahí, con ácido muriático y el destapacaños me tallaba el brazo x_x Por fortuna, luego desperté.
1.- Mi madre hace años que ya no trabaja ahí. Es extraño, porque nunca antes me pareció tan significativo recordar el comer todos juntos a la hora correspondiente... Uhm, aunque nosotros comemos como hasta las cinco de la tarde, hora de la cena en algunos sitios.
2.- Como la canción. Hace tiempo llegué a la conclusión de que me tatuaría sólo palabras en caso de hacerlo. Ésa, Marbius y quizá Schmetterling entrarían en la lista, no más. Pero ni loca me hago eso. ¡Jamás! ¡Nunca! Los tatuajes, sí, son lindos, duran para siempre y demás, sin embargo me resultan atemorizantes. No por ponérmelos, sino porque desde siempre mi madre me ha dicho que de hacerme uno, me lo quitaría usando el rayador de queso... Y la creo capaz x_x ¿Entienden ahora sí el trauma?
Al levantarme, medio dormida, medio inconsciente y muy torpe rumbo al baño, mi examiné con cuidado el brazo. Nada. Por fortuna.
... De dolor... Recuerdo Schmer, -en, no el artículo x_x Joder, vaya pesadilla angustiosa tuve.
Resulta que traía puesto un traje impermeable de un terrible color rosa con amarillo, colores que por decencia no uso juntos o mejor dicho, No uso. Total que estaba mojada de pies a cabeza y aunque no llovía, desde la cabeza me brotaba agua. Estaba en la sala de mi casa viendo como mi madre cocinaba y era temprano [1] para que estuviera fuera del trabajo. Nos sentabamos a la mesa ella, yo y mi padrastro para comer. Apenas me inclinaba sobre el plato y el agua caía en la sopa y la diluía. Mi madre me aconsejaba quitarme el impermeable y para ello fui al baño. Joder, cuando me alcé la manga vi una venda y bajo de ella un enorme tatuaje en el antebrazo izquierdo. Con el mismo tipo de fuente que el de Bill, pero el mío decía Unendlichkeit [2] y lucía nuevo. Luego oía que mi madre azotaba la puerta y me escondía detrás de la taza del baño, que misteriosamente era parecida a la cámara de los secretos de Harry Potter. Ahí, con ácido muriático y el destapacaños me tallaba el brazo x_x Por fortuna, luego desperté.
1.- Mi madre hace años que ya no trabaja ahí. Es extraño, porque nunca antes me pareció tan significativo recordar el comer todos juntos a la hora correspondiente... Uhm, aunque nosotros comemos como hasta las cinco de la tarde, hora de la cena en algunos sitios.
2.- Como la canción. Hace tiempo llegué a la conclusión de que me tatuaría sólo palabras en caso de hacerlo. Ésa, Marbius y quizá Schmetterling entrarían en la lista, no más. Pero ni loca me hago eso. ¡Jamás! ¡Nunca! Los tatuajes, sí, son lindos, duran para siempre y demás, sin embargo me resultan atemorizantes. No por ponérmelos, sino porque desde siempre mi madre me ha dicho que de hacerme uno, me lo quitaría usando el rayador de queso... Y la creo capaz x_x ¿Entienden ahora sí el trauma?
Al levantarme, medio dormida, medio inconsciente y muy torpe rumbo al baño, mi examiné con cuidado el brazo. Nada. Por fortuna.
sábado, febrero 21, 2009
Nota #1
Últimamente sueño cosas con 1, y 1 y más 1. Sea número, palabra o persona. No sé, muchos 1. Me despierto seguido por eso, pero tampoco dejo de soñarlos.
Descontando el hecho obsesivo que tengo con el número, no me explico los sueños. Ya voy como en el número 50. Por una vez, no 1.
Descontando el hecho obsesivo que tengo con el número, no me explico los sueños. Ya voy como en el número 50. Por una vez, no 1.
sábado, enero 24, 2009
Galletas
Soñé que tenía que entrar a clases y me encontraba con Jorge que me decía que me quedara con el en esa hora y no sé qué más. Igual le dejaba la mochila y entraba a un salón que no es el mío viendo que la maestra tenía rotas las medias. Para colmo, recordaba haber olvidado las galletas en el salón que sí era el mío.
Y descontando lo de Jorge, todo lo demás sí pasó, creo.
Y descontando lo de Jorge, todo lo demás sí pasó, creo.
jueves, enero 22, 2009
Carruseles
Soñé algo largo pero lo único que tengo en la cabeza es tétrico. Un paseo en un carrusel que se hundía en la tierra conforme se movía. Uno de mis primos pequeños desaparecía e histérica lo buscaba en una pila de bolsas de lavandería que olían a alquitrán pero sólo encontraba cadáveres ._. Para colmo, escuchaba de fondo Love Replica de X Japan.
De ser normal, al despertar habría sentido dolor en el pecho; en su lugar, desée comer palomitas de maíz. Gus va a tener que desearlas en mi lugar.
De ser normal, al despertar habría sentido dolor en el pecho; en su lugar, desée comer palomitas de maíz. Gus va a tener que desearlas en mi lugar.
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