jueves, mayo 29, 2008

La fiebre afecta

Estoy enferma, mucho o poco, pero lo siento demasiado... Anoche me fui a dormir con fiebre, nariz congestionada y un dolor de huesos tremendo. Con frío, para rematar las desgracias...

Soñé muuuuchas cosas. Muchas, de verdad. Las recuerdo todas, pero son tan personales y dolorosas. Sueños fumados, elaborados y dignos de hacerse novela, lo juro. Entre lo que destaca es que soñé a mi padrastro muerto de hacía una semana y a mi madre feliz y yo llorosa cuando creo que, bueno, no sería al revés, pero yo jamás me comportaría así.

También poderes mágicos; bolas en el cielo que estallaban y asuntos con superhéroes y salvar al mundo de su destrucción. Hamburguesas, puestos de comida chatarra y uniformes de colores en rojo y amarillo. Música de fondo muy variada y un sentido de urgencia tremendo.

Desperté varias veces porque mi madre no dejaba de llamarme aunque las dos sabíamos que no tenía clases sino hasta las 13 hrs. y al final di la cara para que me dijera que me veía jodida.

Claro; malos sueños, mal dormir. Achaco todo lo que estuvo en mi cabeza mientras dormía, a la fiebre.

lunes, mayo 26, 2008

._. recargado

El mismo sueño de una vez cada tanto de tiempo... Mi madre enferma de cáncer y todos nerviosos y malhumorados por saberlo pero sin atrevernos a encararle porqué ella no dice nada y porqué aparenta ser tan fuerte. Desgasta mucho pues me hace despertar de madrugada y no llorosa, pero sí mortalmente triste.

Creo que nunca antes lo había escrito aquí, pero ese sueño tiene el detalle perturbador de ser muy blanco. Una casa enorme de mármol y todos vestimos batas blancas, ropa blanca; usamos tocados blancos y el cristal y el metal abundan por todos lados. Es anodino y tan aséptico que uno se siente en paz mientras vemos a mi madre caminar por todos lados alegre y risueña pero enferma de muerte. Ugh.

domingo, mayo 25, 2008

Sá-ba-do NO mar-tes

Diox, lo que son los traumas que adquiero... Soñé que era martes o algo así. Que alguien me halaba del hombro desde atrás y aunque nunca le vi el rostro ni supe quién era, tengo la certeza que era mujer. Me dijo algo de actualizar un fic y yo enfurecida le tiré improperios groseros de que ni leches, a chiflar a las lomas o a donde quisiera, pero que era sábado y me iba a levantar temprano para ver Strawberry Panic en Diva.

Zaz; desperté. Con frío, con la sorpresa de que se habían finalizado todas las descargas que dejé por la noche y con la boca seca. ¿Martes? Ja, ni en sueños pierdo esa noción del tiempo. Puedo olvidar qué día del mes es, pero nunca el día de la semana. JAMÁS.

jueves, mayo 22, 2008

Pepas de sandía

Y viene un sueño largo y re-fumado que me hace pensar que dormida soy una... Ah.

Estaba en una especie de apartamento común y corriente. Lo que tenía de especial a mi parecer, era que la cocina, la sala y el comer estaban en una misma habitación que era enorme y multi-funcional. Me asomaba al refrigerador porque lo iba a limpiar y me encontraba con una enorme sandía que hacía a mi estómago gruñir. Pasos en la escalera y entran todos los chicos de TH mientras yo corto rebanadas largas que convierto en cuadritos. Oigo el barullo, los zapatos fuera y las sillas moverse mientras se sientan en la mesa y esperan los cuatro platos de madera en la que coloque la porción de cada uno. Es una mesa cuadrada, pero de alguna manera, cabemos los cinco sin problemas. Tom me preguntaba algo de qué iba a hacer en la tarde y mi respuesta era que una compañera de trabajo iba a trabajar ese mismo domingo -era domingo en el sueño- y yo le iba a cuidar a su bebé. Que a las cinco iba a salir y que no me esperaran hasta más tarde. Miraba un punto lejano en donde estaba el sillón y alcanzaba a ver a Bill empujar su cuenco de fruta al suelo y hacer un estropicio tremendo. Rechinando dientes, iba a una de las puertas que estaban al otro lado del cuarto y tras abrirla, encontraba una especie de patio interior donde recogía una escoba, un trapeador y una cubeta. Regresaba y se les extendía espertando que hiciera limpieza. Un diálogo muy de:
-No lo voy a recoger.
-¿Por qué?
-Fue un accidente. -Encogimiento de hombros y enfurruñamiento.
-¿Y porque es un accidente se va a quedar ahí hasta que se seca o se lo coman las moscas y los gusanos? -Silencio y me pongo yo a limpiar.
Voy a la cocina luego de tomar mi plato y tiro el contenido a la basura. Abro la llave del grifo y me dan unas ganas de llorar. Una especie de rabia impotente porque odio sentirme como la criada de los demás y me parece que lo he sido... Alguien me toca entonces el hombro y no puedo asegurar quién es. Me voy a la sala y tomo una bolsa, una especie de trapo con el que me cubro los hombros y salgo por la puerta. Apenas llego a las escaleras, sale Tom y me dice que va a haber disculpas y yo reniego de todo y contra todo. Enfurecida, le señalo el interior y le digo "Largo, ¡Largo ya!" hasta que regresa. Piso el borde de las escaleras y ruedo por todos lados azotando contra el suelo y tragada por las escalinatas en forma de caracol sobre las que desaparezco en lo que tengo certeza son seis pisos y quedo tendida en el rellano y con algo oscuro rodeándome. Las paredes son de piedra gris y a un lado está David Jost que me escucha decir que estoy bien y que no ha pasado nada, pero que cuando me intenta ayudar a levantarme, me dice que tengo la mano rara y me encuentro con la muñeca izquierda rota. Maldigo mi jodida suerte y reculo contra Bill por la fruta tirada y por todo... Luego ya no estoy ahí. Despierto en el sofá, justo en el inicio del sueño y voy al refrigerador de nueva cuenta para encontrar que no hay ninguna sandía, sino una bolsa de croquetas para perro pero que contiene alimento para bebé y que cargo con la mano derecha porque la izquierda es un muñón que no tiene cicatriz. Jalo una de las sillas de la mesa y en lugar de ello, encuentro mi escritorio y mi silla. Igual me colocó en la entrada del departamento y balanceando la bolsa como a un bebé, escucho los pasos, las voces y la puerta se abre de nuevo. Bill dice: "Sandía" y responde, "Ya no".
"Okay" y cuestiono porqué Okay y no Okey como suena O_o

Hablando con E. del sueño, llegué a la conclusión de que semejante cabronada, la de tirar algo que yo hago en la cocina, es afrenta personal y la única persona que me la ha hecho y ha sido mi hermanastro. Jo, lo aborrezco al muy asqueroso... Puf, mi rabia es enorme, pero no nos hablamos en más de dos años y supongo que lo proyecté de algún modo.

Los demás detalles son irrazonables. Ni idea lo del bebé, la sandía, el saco de comida, las escaleras o porqué me caí, pero sí de la cuestión de las manos. Hum, un mes, un jodido mes con dolor en la muñeca derecha y desde entonces uso más la izquierda, que sólo así tolero el dolor. Si me pasa algo en alguna de las dos, algo peor como en el sueño, me sentiré inútil, en serio.

miércoles, mayo 21, 2008

De madrugada

A mucha gente le da lgo de resquemor que diga "las 10 de la madrugada" o una hora parecida, porque realmente ya es mañana. Me gusta que crean que duermo mucho porque en realidad sólo lo hago dos horas diarias. Tsk, como sea...

Hoy, a las 7 de la madrugada en la que mi madre me llamó porque se me hacía tarde para la escuela, le grité: "Espera, ya van dos botellas más" y la pobre se espantó.

Soñaba que por alguna razón estaba vestida de campesina y muy al estilo del medioevo europeo. Jo, parecía broma. Cargaba un par de cántaros metálicos que tintileaban a cada paso con unos zoclos de madera que lastimaban e iba por una ladera escarpada y verde a morir. Como vivo en el desierto, ese color me encanta al natural. Pues bien, una cofia me estorbaba para mirar y me detenía para acomodarla y respirar con paz. Cuando alzaba de nuevo los recipientes, me detenía a mirar en su interior y oh sorpresa, no llevaban leche o agua, sino libros y más libros. Me detenía a descalzarme para sacar una piedra y razonar porqué alguien empacaría libros de esa manera existiendo las cajas o en todo caso, ¿por qué lo hacía? En serio, ¿por qué?

Luego mi madre me llamó y la respuesta que le di no pareció tan descabellada.

martes, mayo 20, 2008

Era yo con yo

El sábado mi tía me dejó a mis primos a que se quedaran a dormir. Ni modo, manera de decir no, no había así que los tres se hicieron un bulto y durmieron en mi cuarto. Los dos hombres en el suelo y la nena en la cama conmigo. ¿Nena? Tiene 14 y en diciembre 15.
Total, ellos se durmieron antes de la una y yo como a las cuatro, aunque me acosté como a las tres por estar leyendo fanfics por acá [motto recomendados] y esa hora desfasada fue la que me tomó dejar mis reticencias de dormir con alguien a un lado y propiamente, dormir.

Soñé algo como a las cinco o seis de la mañana, cuando se prendió el televisor por la alarma de la escuela que olvidé desactivar y cuando volví a acostarme... No sé, de esas veces que piensas que estás despierta y en realidad estás en ambas fronteras entre ello y lo dormido.
En el lugar de mi prima, estaba yo y era como verme ante un espejo, pero con la diferencia de que no repetía mis movimientos, sino que era diferente. Actuaba de cuenta propia y aunque en un inicio sí lo hacía como yo, tenía sus manías partículares.
Luego hablábamos y era una confidencia enorme la que manteníamos porque eran susurros y charlas tristes de cosas que jamás pensé poder decirle a alguien.

Después... Hum, mi primo más pequeño me sacudió del hombro porque quería desayuno. Jo, lo peor fue que más tarde mi prima me dijo que farfullaba como loca mientras dormía. Ugh, rezo por no haber dicho algo vergonzoso.

domingo, mayo 11, 2008

Pesadilla; ugh.

Ugh, sueño horrible… Por alguna razón, estaba encerrada en una especie de casa vieja o castillo de piedra. Al parecer iba con un grupo pero me había separado de ellos porque andaba lastimada, pero no recuerdo exactamente de donde. Lo que tengo muy presente es que era una especie de construcción de dos pisos, pero la parte inferior no contaba con doble techo, sino que todo estaba bajo la misma cúpula. Un sitio decorado muy exagerado, con objetos antiguos, retratos, antigüedades costosas, relojes de piso, tapetes, vitrinas, colecciones expuestas; cosas por el estilo.
Supuestamente estaba atrapada en ese lugar y acostada en un sillón que estaba en el barandal de las escaleras y casi en los escalones. Todo estaba oscuro, pero la voz de una anciana y un enorme ventanal que estaba en la parte inferior, me dejaban entrever las sombras y que estaba como secuestrada. Según entendí, yo me había quedado rezagada de un grupo de algo y ellos tenían su propia batalla en un castillo que se veía por un enorme ventanal y al que se llegaba cruzando un bosque enorme.
Acostada donde estaba, tenía las piernas como paralizadas y mi urgencia de ir a ver me hicieron rodar por las escaleras y esconderme detrás de un mueble de madera enorme y pesado mientras la vieja me buscaba con una vela y me hacía llamados dulces de que todo iba a ir bien. Muy parecido al cuento de H&G de los Grimm porque pensaba que me quería comer.
Luego tocaban a la puerta y le mujer iba a mirar. Sólo entonces me atrevía a arrastrarme de regreso por las escaleras y con mucho trabajo llegar hasta la parte superior. En cuanto lo hice, pude caminar de nuevo, pero sentía un dolor de cuerpo persistente.
Entonces me percaté de que estaba en mi vieja casa. Para donde se llegaba al piso inferior estaba la cocina y lo superior era el comedor. Incluso cuando cambiaba a la sala, estaban ahí los sillones que teníamos antes y todo igual. Incluso estaba más iluminado y cuando me senté en el reclinable que solíamos tener ahí, parecía de día. Pero si miraba al resto de la construcción, era una oscuridad tremenda.
Luego tocaban a la puerta que estaba ahí y entraba una mujer con tres niñas. Una pequeña, una como de diez y otra como de mi edad. Las tres venían a hacer una compra con la anciana o algo así, pero ésta salía por la puerta y le ponía llave.
Yo pensaba que con un hacha podía partir la madera delgada y salir corriendo, pero entonces la chica más grande me señaló los brazos y manos y me aterroricé cuando me los vi plagados de manchas café como las que salen con los años. Pensaba que había estado mucho tiempo en el sol, pero no era cierto porque siempre me cuido de eso. Luego veía más arriba y con detalle y estaba llena de ampollas parecidas a picaduras. Luego recordé que hay alarma de rubéola y sarampión y que quizá tenía eso. La primera ya me dio, pero la segunda es grave, así que me levantaba y me internaba de nuevo en la parte oscura mientras llamaba a gritos a la anciana. Le pregunté si a ella ya le habían dado esas dos enfermedades y cuando me dijo que no, le supliqué que me dejara irme porque yo traía eso y podía enfermarla. En lugar de preocuparse, soltó una carcajada y con una enorme llave de metal, abrió una especie de hueco en la pared y desapareció.
Regresé a donde estaba la madre con las hijas y la cría más pequeña, que aparentaba unos cinco años, tenía una revista Prabo donde salían Bill, Tom y Bushido en la playa y desnudos. Según lo que leí, aunque ninguna de las palabras las entendía, se les había atrapado en un momento román-tri-coso y me hizo gracia el juego de palabras.
Las dos mayores se burlaron, pero la menor besó la revista y me di cuenta que tenía que estar soñando si la Prabo estaba presente.

Desperté, y por fortuna, ese malestar que tenía en los brazos era por la postura que tenía y que me había causado calambres.

Las partes ciertas son que hay brote de esas enfermedades y por mala pata mía, no me he ido a vacunar. Creo que mis temores al respecto se han manifestado.
El resto de la situación, ni idea, pero me desperté miserable y tristona. También asustada, porque aunque no lo parezca por la narración, estaba muy asustada.

viernes, mayo 09, 2008

Sólo quizá...

¿... la Prabo existe? O_o Ok, me fui a St. Google y es Bravo. Internacional con sucursales en Europa. Bien con todo eso, pero ¿por qué carajos no dejo de soñar Prabo?

Ayer, en la tarde y hace un rato antes de despertar, soñaba con una urgencia tremenda por tener la última Prabo y era la número 776. Viene o venía, diablos, ni idea, un póster gigante de Bushido y yo lo quiero. Puf, hasta en sueños me comporto como obsesa fangirl buscando todo de su artista consentido. Me quiero reir por lo loco de los diálogos que mantuve con ese anciano en el puesto de revistas o con aquella compañera que no veo desde los 12 años y que apareció en mi sueño con su Prabo en la mano... Antes de que me le lanzara encima y se lo arrebatara.
Por si interesa, aunque lo dudo, Prabo traía todos los artistas de los que he escuchado música recientemente: TH, Bushido, LaFee, Nevada Tan, Rammstein y un etc. enorme que me hizo darme cuenta que traigo fiebre alemana. Esta semana, nada bárbaro. Me volveré Voltaire y a la merde con lo germánico. Puaj.

p.d. Quiero mi Prabo ;_;

jueves, mayo 08, 2008

Cría maniosa

Soñé algo que no recuerdo bien, pero la parte que aún tengo fresca en mente es... Mi madre a la izquierda, mi padrastro a la derecha y los tres caminando por una calle que suelo transitar cuatro de cinco días a la semana para ir a la escuela. Que íbamos en plan familiar a una quinceañera o festejo parecido y vestidos de gala, caminabamos por una calle con embotellamiento y un accidente automovilístico a la parada que yo decía que era la nueva del autobús. No teníamos carro o algo así porque usaríamos el transporte público. Casi llegabamos y juraba que se nos iba a pasar el que esperabamos, un turno a las cinco. Llegamos con prisa a la parada, pero antes me sujeté a mi madre por el vestido, y agarré la mano de mi padrastro con fuerza. Fue tan fuerte la impresión, que desperté.

No recuerdo nada excepto eso. Somos bastante... Secos. Parcos. Las manos tomadas me hicieron despertar triste y con ganas de seguir durmiendo algo tan bonito.

miércoles, mayo 07, 2008

Pájaros y... Puaj.

De regreso a casa por autobús, paso casi todo el recorrido de norte a sur de la ciudad, pero hay un tramo como de un kilómetro que es de este a oeste y que siempre me da mucho sueño por tener el sol de la tarde de frente a los ojos.
Hoy los cerré y con música de Nevada Tan en los audífonos comencé a soñar...

Pasaba por el campo de fútbol pero no estaba a la izquierda, sino a la derecha y veía con ojos cansados todo lo que estaba ahí. Niños con uniformes en rojo y el equipo contrario en amarillo, que se disputaban una especie de partido amistoso, pero que cuando lo apreciaba mejor, era algo parecido al beisbol. La vista se me cansaba más por el sol, pero antes de poder cerrar los ojos, veía una especie de bola negra avanzar desde el fondo del terreno en dirección a la ventana en donde yo estaba y estrellarse con fuerza en el cristal. De primera impresión supuse que era un balón o la pelota, pero luego se me hizo una especie de pájaro parecido al cuervo. Saltaba un poco del asiento y en el esfuerzo más grande que pude haber realizado, caía en cuenta que habían lanzado un pañal usado... Del asco desperté.

Resulta que el campo no está en esa dirección y yo jamás me siento de ese lado del camión porque cuando vuelve a girar, el sol de la tarde me da en el rostro y me quema. Antes parada que morena.
Total que le tengo fobia a los pájaros y si ya no es como antes que huía apenas los mencionaban, les guardo una cierta repugnancia que me hace estremecerme cada que veo uno acercarse. Lo del pañal, quién sabe... Un sueño es un sueño.

sábado, mayo 03, 2008

R+N+B(P)

Soñé que lavaba un par de ellos enormas y que estaban negras. El fregadero estaba volteado y daba a la calle; afuera, parecía que estaba lloviendo, pero el cielo lucía de un color rojo oxidado y pensaba en meter la ropa que había tendido el día anterior. Me miraba las manos y estaban tiznadas y sangrantes, pero con agua se me desvaneció todo. Luego entró el perro a la habitación y traía uno de los trapos a tender en el hocico. Le tiraba con la esponja para que lo soltara, pero daba un chillido cuando veía que era una especie de bola de carbón que se quebraba en mil pedacitos y que cuando me agaché a rcoger, se convirtieron en infinidad de alfilerillos con punta de cabeza en colores negro y rojo. [1]

1.- ¿Soy la única o alguien más nota ese patrón de colores en blanco, negro y rojo? El plateado también está presente.
Luego de despertar y hacer unas cuantas cosas, descubrí pensando que el sueño lucía como... No sé, pero esos colores los uso mucho para decorar y creo que hasta en sueños eso es presente. Ni idea lo demás; sólo los tonos.

jueves, mayo 01, 2008

Tres en uno más el uno

Primero: Gustav y yo recortando artículos en revistas de Nevada Tan. En lugar de Bravo, se llamaba Prabo.

Segundo: Bill contando una historia de cómo se lo había hecho George, pero que todos sabíamos que era Tom.

Tercero: Yo recostada con un biberón al lado y un par de almohadas a las orillas de la cama. George comentando que me caía mucho, pero que todo iba a estar bien. Me tocaba la frente y era como tener algo mojado y frío en esa zona.

Dormi... 13 horas. Yo siempre duermo 5 y me despierto de golpe. Por eso me extrañé tanto al ver el reloj y sacar cuentas. Lo peor es que dormí dos horas más luego de eso y soñé estar en una sala desconocida, que tenía la cocina a la vuelta y que esperaba a que fueran las 7 de la mañana para hacer el desayuno de los chicos.

Cuando desperté ya bien y en mi mundo real, recordé que yo vivía ahí, pero la parte del sueño en la que se me explicaban las razones para ello, no está. Hum, estoy cansada de soñar tonterías. Sigo agotada.