Primero: Gustav y yo recortando artículos en revistas de Nevada Tan. En lugar de Bravo, se llamaba Prabo.
Segundo: Bill contando una historia de cómo se lo había hecho George, pero que todos sabíamos que era Tom.
Tercero: Yo recostada con un biberón al lado y un par de almohadas a las orillas de la cama. George comentando que me caía mucho, pero que todo iba a estar bien. Me tocaba la frente y era como tener algo mojado y frío en esa zona.
Dormi... 13 horas. Yo siempre duermo 5 y me despierto de golpe. Por eso me extrañé tanto al ver el reloj y sacar cuentas. Lo peor es que dormí dos horas más luego de eso y soñé estar en una sala desconocida, que tenía la cocina a la vuelta y que esperaba a que fueran las 7 de la mañana para hacer el desayuno de los chicos.
Cuando desperté ya bien y en mi mundo real, recordé que yo vivía ahí, pero la parte del sueño en la que se me explicaban las razones para ello, no está. Hum, estoy cansada de soñar tonterías. Sigo agotada.
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